Pensar
é fazer música "Pensar es hacer música" es el título de la
viñeta que encierra y también dá nombre a este disco de Paulinho Moska,
su segundo disco después de dejar el conjunto "Inimigos do Rei"
con quien inició su carrera de músico y canta-autor.
Pensar y hacer música, hacerla y pensarla, pensar o pensar y hacerlo música, hacer el hacer y pensarlo como música, y, asi por delante, en mil combinaciones que se van dando con la sucesión plena del plasma de las horas, de los dias, de los meses, de los antes y de los después. He estado mucho com Paulinho en los últimos meses y soy testigo de su profundo interes en incorporar la variedad/complejidad del ser en el mundo, en el hombre, en las cosas, en el misterio de todo y en el hambre de desvelar todos los mistérios. Se cuanto se empeño en absorver, comulgar, participar de todo lo que queda a su alcance através de la música, de los libros, del cine, de los videos, de el convivir con los jovenes como el y com los más viejos como yo. Sinceramente, Paulinho me dá la impresión de estar intentando ganar ahora el tiempo que perdió (?) en la escuela. De cualquier modo, la impresión es que el curso pos-intensivo que hace hoy, com voluptuosidad y devoción, en la escuela de música de la vida, tiene como disciplina principal la Totalidad.
Su canción viene del pop-rock, donde se inició, para paseos multiples. Su rítmica, su melodia, y su canto guardan las marcas impresas de todos los Lulus, Ritas, Fabios, y otros todavia más jovenes y más recientes. Sus fantasias lo llevan, sin embargo, a pasear por la floresta variada de otros más viejos o todavia más infantojuvenbrasiles de tanta biodiversidad musical, de sambas-canciones, bailes, boleros y tantos Eros! Y esto importa, sí: relámpagos de vitalidad explosiva cargan sus flashes en las canciones de Paulinho; burbujas de luzes de sueño, de gratitud, de cariño con ese mundo maravilloso de la canción popular de todos los tiempos y todos los espacios.
Todavia ahora, mientras rasguño este "¡ Hola muchachos!", tengo en el toca-discos este disco que escucho distraido. Los temas se suceden y es como si un poco de amor en polvo, en líquido o en pasta estuviese allí en aquel sonido, a nuestra disposición, ingrediente para un milkshake de sabores deliciosos!
Hay también veneno en la música de Paulinho. Veneno que él manipula en su botica como un suave medicamento. Paulinho no quiere nada letal: el "mal del mundo"dosificado con cuidado para no intoxicar a nadie; el "mal del mundo"en mínimas proporciones, como una trans-homeopatia contra las apatias o en una simpatia ( una de las formas como son llamados los sortilégios en Brasil ) contra las antipatias virosicas de nuestro dia a dia; el "mal del mundo"como una espécie de mostaza para su "mac world music sandwich".
Enfin, no me voy a quedar acá tomando tu tiempo. Tu tienes mucho que hacer y pensar. Manos a la obra, a la luz y a la sombra como quiere Paulinho.
Gilberto Gil